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Economía

¿Se quintuplicó la emisión monetaria en Argentina? Lo que muestran los datos del Banco Central

Una afirmación reciente de Roberto Cachanosky reabrió el debate sobre la política monetaria del Gobierno. GGM Data contrastó sus dichos con los informes oficiales del BCRA para distinguir cuánto creció la base monetaria, qué papel tuvieron las compras de dólares y por qué una expansión nominal no equivale automáticamente a una multiplicación del dinero en té

BCRA

Por Guillermo G. H. Monzón · GGM Data & Análisis Integral 15 de octubre de 2026

Una afirmación que merece ser analizada

El economista Roberto Cachanosky volvió a poner el foco sobre la emisión monetaria y sus posibles consecuencias inflacionarias.

En una publicación realizada desde su cuenta de X, titulada «Por qué no baja la inflación», cuestionó la idea de que el Gobierno hubiera terminado con la creación de pesos.

Según recogió El Cronista el 14 de octubre, Cachanosky sostuvo que había aumentado cinco veces la cantidad de pesos en el mercado.

Se trata de una afirmación relevante, porque cuestiona uno de los argumentos centrales de la estrategia antiinflacionaria: la eliminación del financiamiento monetario del déficit fiscal.

Pero antes de aceptarla o rechazarla debemos responder tres preguntas:

¿Qué indicador monetario se está comparando?

¿Desde qué fecha y hasta qué fecha?

¿Ese crecimiento refleja una mayor emisión neta, una expansión nominal del stock monetario o ambas cosas?

En GGM Data consideramos que esta distinción es fundamental. Una afirmación puede contener un dato verdadero y, sin embargo, requerir precisiones para que su interpretación también sea correcta.

1. ¿Qué se quintuplicó realmente?

El Informe Monetario Mensual del BCRA correspondiente a diciembre de 2023 registró una base monetaria promedio de aproximadamente $9,2 billones.

En septiembre de 2026, el mismo indicador alcanzó los $46,274 billones.

La relación entre ambos valores es de aproximadamente 5,03 veces.

Por lo tanto, si la afirmación se refiere a la evolución de la base monetaria nominal promedio, existe respaldo estadístico para señalar que su valor se multiplicó aproximadamente por cinco.

No corresponde desconocer este resultado.

Sin embargo, existen dos precisiones importantes.

La primera es que estamos comparando stocks nominales expresados en pesos corrientes. En una economía que acumuló inflación durante el período, un aumento nominal no equivale necesariamente a un aumento de la misma magnitud en términos reales.

La segunda es que diciembre de 2023 fue un mes de transición presidencial. Utilizarlo como punto inicial permite una referencia histórica, pero no significa que toda la variación observada durante ese mes pueda atribuirse a una sola administración.

Lectura GGM: la base monetaria nominal se multiplicó aproximadamente por cinco entre los dos promedios mensuales analizados. Esto no demuestra, por sí solo, que el ritmo de emisión se haya quintuplicado.

2. ¿El Gobierno dejó de emitir pesos?

Aquí aparece una confusión frecuente en el debate económico.

El compromiso de eliminar la emisión monetaria destinada a financiar el déficit fiscal no significa que el Banco Central haya dejado de crear pesos mediante todas sus operaciones.

Cuando el BCRA compra dólares, entrega pesos como contrapartida. Esa operación genera inicialmente liquidez en moneda nacional.

El propio Banco Central lo reconoce expresamente en sus informes.

Por lo tanto, sostener que no existe ningún tipo de creación monetaria sería una descripción incompleta del funcionamiento del sistema.

La pregunta económica relevante es qué ocurre después con esos pesos.

El BCRA puede realizar operaciones que absorban liquidez y compensen total o parcialmente la expansión inicial.

Por eso debemos diferenciar:

Emisión bruta: pesos creados mediante una determinada operación.

Absorción monetaria: pesos retirados mediante otras operaciones.

Variación neta de la base monetaria: resultado final de los distintos factores expansivos y contractivos.

No son conceptos equivalentes.

3. Septiembre de 2026: un caso que permite comprender la diferencia

El Informe Monetario Mensual publicado por el BCRA el 7 de octubre presenta un ejemplo especialmente esclarecedor.

Durante septiembre, la compra de divisas al sector privado produjo una expansión monetaria de aproximadamente $0,7 billones.

Sin embargo, las operaciones de mercado abierto y repos tuvieron un efecto contractivo cercano a $1 billón. También se registraron efectos contractivos asociados al resultado fiscal y otros factores.

El resultado fue una disminución aproximada de $0,5 billones de la base monetaria al comparar los saldos de fin de mes.

Es decir:

Se crearon pesos para comprar dólares, pero la base monetaria terminó el mes con una contracción nominal neta.

Ambos hechos son verdaderos y pueden coexistir.

Esto no elimina el crecimiento nominal acumulado de los años anteriores. Tampoco implica que las compras de divisas no tengan consecuencias monetarias.

Simplemente demuestra que no podemos interpretar una operación aislada sin observar sus compensaciones y el resultado final.

4. El dato nominal no cuenta toda la historia

El mismo informe del BCRA indica que, en septiembre de 2026, el promedio de la base monetaria registró una caída interanual del 15,2 % en términos reales.

Al mismo tiempo, la serie a precios constantes y ajustada por estacionalidad mostró un incremento mensual del 2,6 %.

Esto significa que una variable puede aumentar en una comparación y disminuir en otra, dependiendo del período, la unidad de medida y el ajuste estadístico utilizado.

Por eso, para estudiar la evolución monetaria, GGM considera necesario trabajar al menos con cuatro perspectivas:

Stock nominal de base monetaria.

Stock real, descontando la inflación.

Evolución como porcentaje del PIB.

Factores que explican la creación y absorción de liquidez.

Utilizar una sola de estas dimensiones puede ofrecer una imagen parcial.

5. Entonces, ¿por qué la inflación todavía no llega a cero?

El INDEC informó que la inflación de septiembre de 2026 fue del 1,9 %, frente al 1,7 % registrado en agosto.

El resultado muestra que la reducción de la inflación no sigue necesariamente una trayectoria lineal.

La cantidad de dinero es una variable fundamental para comprender la dinámica inflacionaria, especialmente en períodos prolongados.

Pero establecer una relación causal entre una variación puntual de la emisión y la inflación de un mes exige analizar también otros elementos:

La demanda de pesos por parte de familias y empresas.

Las expectativas sobre los precios futuros.

El tipo de cambio y sus mecanismos de transmisión.

Los efectos rezagados de las decisiones monetarias.

La evolución del crédito, los depósitos y los distintos agregados monetarios.

Los cambios de precios relativos y las condiciones macroeconómicas.

Una compra de divisas no equivale automáticamente a una expansión neta permanente de igual magnitud.

Del mismo modo, una contracción monetaria mensual no garantiza que la inflación del mismo mes deba caer inmediatamente.

Los plazos, las expectativas y las condiciones de transmisión importan.

6. Nuestra lectura: ¿qué parte del planteo de Cachanosky está respaldada?

La advertencia del economista introduce un tema que merece seguimiento: el crecimiento nominal acumulado de la cantidad de dinero y la necesidad de evaluar su relación con la estrategia de desinflación.

Los datos oficiales respaldan una parte central de esa preocupación.

La base monetaria nominal promedio efectivamente pasó de aproximadamente $9,2 billones en diciembre de 2023 a $46,274 billones en septiembre de 2026.

También está acreditado que el Banco Central continúa creando pesos mediante la compra de divisas.

Lo que los datos no permiten concluir automáticamente es que:

El ritmo de emisión se haya multiplicado por cinco.

Toda la expansión del stock monetario tenga una única causa.

La cantidad de dinero, medida en términos reales, se haya quintuplicado.

La inflación de septiembre pueda explicarse exclusivamente mediante las compras recientes de dólares.

La discusión es importante, pero resulta más útil cuando se precisa qué estamos midiendo.

Conclusión GGM

El debate no debería reducirse a determinar quién gana una discusión entre un economista y el Gobierno.

Deberíamos preguntarnos si la política monetaria está logrando su objetivo, qué herramientas utiliza y cómo evolucionan las variables que permiten evaluarla.

No emitir para financiar el déficit fiscal no es lo mismo que no crear pesos bajo ninguna circunstancia.

Y que la base monetaria nominal se haya quintuplicado tampoco significa que el dinero disponible, medido en términos reales, haya aumentado cinco veces.

Ambas precisiones deben formar parte de una evaluación seria.

El aporte de GGM Data consiste en reconocer los datos que sustentan una crítica, explicar qué conclusiones permiten obtener y separar los hechos verificables de su interpretación económica.

Porque una economía necesita estabilidad. Pero el debate público también necesita precisión.

No emitir para financiar el déficit fiscal no es lo mismo que no crear pesos bajo ninguna circunstancia.
No emitir para financiar el déficit fiscal no es lo mismo que no crear pesos bajo ninguna circunstancia.
BCRA
BCRA
Portada base monetaria BCRA
Portada base monetaria BCRA
Portada editorial de GGM Data sobre el debate de la emisión monetaria en Argentina, a partir de las declaraciones del economista Roberto Cachanosky.
Portada editorial de GGM Data sobre el debate de la emisión monetaria en Argentina, a partir de las declaraciones del economista Roberto Cachanosky.
CÓMO SE CONSTRUYÓ

Método y alcance

Período de los datos: Roberto Cachanosky, «Por qué no baja la inflación», publicación en X: https://x.com/RCachanosky/status/2110477392594780421

Se utilizaron informes monetarios mensuales del BCRA. Para la comparación de largo plazo se tomó el promedio nominal de la base monetaria correspondiente a diciembre de 2023 y septiembre de 2026.

Cálculo: 46,274 / 9,2 = aproximadamente 5,03. El primer dato fue publicado redondeado por el BCRA, por lo que el resultado también es aproximado.

Para el análisis de septiembre de 2026 se utilizaron los factores de variación entre saldos a fin de mes, que son diferentes de los promedios mensuales empleados en la comparación histórica.

No se equiparan variaciones nominales y reales. Las cifras de los factores mensuales se presentan redondeadas, de acuerdo con el gráfico oficial.

Lo que este análisis no dice

Este trabajo verifica una afirmación económica a partir de series oficiales y distingue sus posibles interpretaciones. No constituye una estimación econométrica del efecto causal de la emisión sobre el IPC, ni una auditoría de todas las operaciones monetarias realizadas desde diciembre de 2023.

La referencia textual a Cachanosky procede de la cobertura de El Cronista y se vincula con su publicación original en X; no se presenta como una transcripción íntegra del video.

GGM DATA & ANÁLISIS INTEGRAL Dato · Análisis · Decisión

TRAZABILIDAD

Fuentes consultadas

  1. Roberto Cachanosky - Publicación original en X ↗
  2. El Cronista - Cobertura de las declaraciones de Cachanosky ↗
  3. BCRA - Informe Monetario Mensual septiembre 2026 ↗
  4. INDEC - Índice de precios al consumidor ↗

Última actualización de esta nota: 15/10/2026. Conocé el método GGM.

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